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Kayla Leiz: una escritora romántico-erótica en la que prima el sentimiento

Kayla Leiz y Encarni Arcoya son una misma persona: una escritora que se define como romántico-erótica. Y es que a golpe de sentimientos es como transcurren sus novelas, incluso cuando sube la temperatura de las mismas pero sin traspasar la fina raya hacia el porno, algo que le ha hecho ganar ya dos premios.

“Re-enamorarse”, “Rendición” o “Mi placer satisfecho… Tu placer satisfecho”, son algunos de sus títulos de una obra que cuenta también con cuentos y relatos. Y esta, la entrevista que ha concedido a “Plataformadeamor”.

Autora de cuentos, relatos y novelas. ¿Podrías definirme brevemente qué va a encontrar el lector en tu obra?

Según dicen algunos lectores, van a encontrar sentimientos. Tanto en los cuentos infantiles como en las novelas eróticas, siempre procuro que tengan sentimiento, que esos personajes tenga un porqué de su existencia y, sobre todo, transmitir los sentimientos que ellos pueden estar sintiendo.

Hoy en día, mis cuentos infantiles, relatos romántico-eróticos y novelas tanto juveniles como románticas y eróticas, se caracterizan por eso mismo, por hacer que el propio lector sea parte de esa historia, que se meta en ella de tal forma que pueda abstraerse de su día a día y suspire, se enfade o tenga miedo, como los personajes de ese libro.

¿Qué vende más lo romántico o lo erótico?

Es obvio que, ahora mismo, el género erótico está en auge pero hay que distinguir lo erótico de lo porno. Y la diferencia, muchas veces, estriba en lo romántico. Por tanto creo que, para que algo venda mucho, debe tener ambos géneros.

¿Y tú eres…?

Creo que soy romántica-erótica. En mis novelas aun no creo que se pueda ver una donde no se capte la esencia romántica, incluso en las escenas más eróticas. El motivo es que, todas, al final, podemos seguir deseando a ese príncipe azul con el que, desde pequeñas, soñamos.

¿Qué aporta Kayla Leiz al género erótico en su novela “Re-enamorarse”?

Re-enamorarse es una novela de superación, de dejar el pasado atrás y darse una segunda oportunidad para tener una vida feliz. Aporta un toque de picardía en las escenas eróticas que salen, tal y como son los personajes ya que, si bien al principio no se ve que Adam sea así, conforme avanza la novela y él se da cuenta que no puede estar siempre pensando en el pasado, su carácter cambia.

A pesar de ser corta y es algo que muchos me dicen, creo que engloba muchos de los sentimientos que esas personas, que han perdido a sus parejas tienen y no se permiten volver a enamorarse porque creen que son infieles a esas exparejas.

¿Cuál es la moraleja de “Rendición”, otra de tus novelas?

Son dos: por un lado el hecho de que no se debe crear una opinión en base a un físico, que el físico está ahí pero no para que sea una carga; lo importante es que nos sintamos bien con nosotros mismos.

Por otro lado, diría que es la lucha, el hecho de que cuando se ama con locura y esa persona está mal por algún motivo, hay que luchar con uñas y dientes para ella (o él).

En “Rendición”, Shanie sufre de apatía, una enfermedad que muchos han padecido. En su caso el físico la hace cambiar. Un muerto viviente es Wolf, su pareja, el hombre que la ama, quien ha de luchar porque ella despierte, porque vuelva a ser la persona que era, olvidándose de su aspecto, de lo que puedan pensar los demás.

¿Cuál de tus obras no deberían perderse los lectores?

Pues en realidad me gustaría decir que ninguna. Para una autora, y es mi caso, todas las novelas que firmo como Kayla Leiz o como Encarni Arcoya, creo que pueden gustar a según qué público. Lo bueno que tengo es que van a poder encontrar tanto cuentos infantiles como novelas juveniles y novelas para adultos. Pero si tengo que decantarme por una, quizá Re-enamorarse. Cortita e ideal para el verano.

Ganadora de dos premios, ¿los mismos han satisfecho algo más que tu placer por escribir?

Para mí un premio es una forma de que las personas consideren que son buenas escribiendo. Creo que satisfacen mi deseo de reconocimiento y me alientan a seguir escribiendo siempre que puedo (y que el trabajo me lo permite).

Por último, una de tus novelas premiadas es “Mi placer satisfecho… Tu placer satisfecho”, al que defines como un relato “muy erótico”. ¿Cuál es la frágil barrera entre erotismo y pornografía y qué recomendarías a los escritores que empiezan en esto a la hora de no traspasar la misma?

Este es un relato que escribí para una persona especial y que formó parte de un libro. Un relato donde el hombre no es el que tiene el poder, sino la mujer, donde lo que se cuenta no es más que una primera intervención del poder femenino ya que, en relatos posteriores, iba subiéndose la temperatura.

Con respecto a la barrera, pienso que, cuando se escribe un relato o una novela donde no priman los sentimientos, donde lo importante son las escenas de cama (o fuera de ella) que implican sexo sin motivo aparente, sólo por tenerlo, o por meterlo en la historia, empieza a ser calificada de pornográfica.

¿Un consejo? Que se hagan las cosas con paciencia. Muchas veces, por el hecho de querer llegar y tener muchas ventas, sacar lo que se escribe cuanto antes, o que más gente te lea, se cometen errores y eso da mala imagen. Lo mejor es ir poco a poco. Si de verdad vas a tener éxito escribiendo, llegará, pero no intentes acelerar las cosas.

 

 

Autor: Plataforma de amor

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